Elegir una cama es una de las decisiones más importantes a la hora de amueblar un dormitorio. No se trata solo de estética o de precio, sino de encontrar la combinación adecuada entre medidas de cama, tipo de estructura, comodidad y aprovechamiento del espacio disponible. Una elección acertada influye directamente en la calidad del descanso, en la funcionalidad diaria de la habitación y en la sensación de amplitud del entorno.
En los hogares actuales, donde los dormitorios no siempre disponen de grandes dimensiones, resulta imprescindible analizar con detalle el espacio antes de decidir. Conocer los tamaños de camas más habituales, entender qué tipo de cama encaja mejor en cada caso y valorar soluciones prácticas puede marcar la diferencia entre un dormitorio cómodo y uno poco funcional.
La importancia de medir correctamente el dormitorio antes de elegir cama
Antes de pensar en diseños, materiales o estilos decorativos, el primer paso para acertar es medir el dormitorio con precisión. No solo es importante conocer el ancho y el largo de la habitación, sino también la distribución de puertas, ventanas, armarios y zonas de paso. Una cama mal dimensionada puede dificultar la circulación o limitar el uso del resto del mobiliario.
Al analizar el espacio conviene tener en cuenta no solo la medida exacta de la cama, sino también el espacio libre necesario alrededor. Para garantizar comodidad, se recomienda dejar al menos entre 60 y 70 cm de paso en los laterales y en la parte frontal de la cama, especialmente en dormitorios de uso diario.
Además, hay que valorar la altura total del conjunto (estructura + colchón), sobre todo en habitaciones con techos bajos o en soluciones elevadas. Una planificación adecuada evita errores comunes y permite aprovechar mejor cada metro cuadrado del dormitorio.
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Medidas de camas más habituales y cómo elegir la adecuada
Las medidas de camas en España siguen unos estándares que facilitan la elección, aunque existen variaciones según fabricante o tipo de producto. Conocer estos tamaños ayuda a tomar decisiones más informadas y a comparar opciones de forma objetiva.
En camas individuales, las medidas más comunes son 90x190 cm y 105x190 cm. La primera es la opción clásica para una persona, ideal para dormitorios juveniles, habitaciones infantiles o estancias con espacio limitado. La medida de 105x190 cm ofrece un extra de comodidad sin llegar a ocupar el espacio de una cama de matrimonio.
En el caso de las camas de matrimonio, el tamaño más habitual es 135x190 cm, una opción equilibrada para dormitorios medianos. Para quienes buscan mayor amplitud, las camas de 150x190 cm o 150x200 cm proporcionan más libertad de movimiento durante el descanso.
En dormitorios amplios, las camas grandes como 160x200 cm, 180x200 cm o incluso 200x200 cm ofrecen el máximo confort, aunque requieren una distribución bien estudiada para no sobrecargar el espacio.
Para profundizar en todas las opciones disponibles y saber qué medida encaja mejor según el tamaño de la habitación, es recomendable consultar una guía completa de medidas de camas, donde se explican los tamaños estándar y sus usos más habituales.
Tipos de camas según el uso y la distribución del espacio
Más allá de las dimensiones, el tipo de cama juega un papel clave en la funcionalidad del dormitorio. No todas las habitaciones tienen las mismas necesidades ni el mismo uso diario. No es lo mismo buscar una cama juvenil que uno de matrimonio.
Las camas tradicionales con somier fijo siguen siendo una opción habitual en dormitorios principales, pero en espacios más reducidos cobran protagonismo soluciones más versátiles. Entre ellas destacan las camas con almacenamiento integrado, como la cama canapé, que permiten aprovechar el espacio bajo el colchón para guardar ropa de cama, textiles o artículos de uso menos frecuente.

En habitaciones juveniles o infantiles, las camas nido y las camas tren ofrecen una solución práctica cuando se necesita una cama extra o se busca optimizar el espacio disponible. Estas opciones permiten mantener el dormitorio ordenado sin renunciar a la comodidad.
Para dormitorios que cumplen varias funciones, como despachos o habitaciones de invitados, las camas abatibles son una de las alternativas más demandadas. Este tipo de cama se pliega contra la pared cuando no se utiliza, liberando espacio durante el día y mejorando la versatilidad de la estancia.
Camas abatibles: solución práctica para ganar espacio sin renunciar al descanso
Las camas abatibles destacan por su capacidad para transformar un dormitorio en cuestión de segundos. Durante el día, la cama permanece recogida, permitiendo utilizar la habitación como zona de trabajo, estudio o juego. Por la noche, se despliega de forma sencilla, ofreciendo un descanso tan cómodo como el de una cama tradicional.

Existen distintos formatos de camas abatibles: verticales, horizontales, con escritorio integrado o con módulos de almacenaje. Esta variedad permite adaptarlas tanto a dormitorios pequeños como a habitaciones juveniles o multifuncionales.
A la hora de elegir una cama abatible es fundamental prestar atención a la calidad del sistema de apertura, a la robustez de la estructura y a la compatibilidad con el colchón adecuado. Una buena instalación garantiza seguridad, durabilidad y confort a largo plazo.
Actualmente, es posible encontrar una amplia variedad de camas abatibles diseñadas para diferentes medidas y necesidades, lo que facilita su integración en cualquier tipo de dormitorio.
Cómo combinar medidas, tipo de cama y estilo para un dormitorio equilibrado
Elegir la cama perfecta implica encontrar el equilibrio entre funcionalidad, comodidad y estilo. Una cama demasiado grande puede saturar visualmente un dormitorio pequeño, mientras que una cama demasiado pequeña puede resultar incómoda en el uso diario.
Por ello, es importante analizar el conjunto del dormitorio: armarios, mesillas, cabeceros y zonas de paso deben integrarse de forma armónica. Apostar por una cama con las medidas adecuadas y el tipo de estructura correcto facilita una distribución más fluida y un ambiente más agradable.
Además, contar con el asesoramiento de una tienda especializada permite valorar todas las opciones disponibles y encontrar soluciones adaptadas a cada caso concreto. Desde camas individuales hasta camas de matrimonio, pasando por soluciones abatibles o con almacenaje, disponer de un catálogo amplio y especializado marca la diferencia.
En este sentido, acceder a una tienda especializada en descanso como El Rey de las Camas facilita la elección, ya que permite comparar modelos, medidas y tipos de camas adaptadas a diferentes espacios y estilos de vida.
Tomarse el tiempo necesario para analizar el espacio, conocer las medidas disponibles y valorar el tipo de cama más adecuado es una inversión directa en descanso y calidad de vida.